Como bien sabemos, los mercados no son estáticos y se encuentran en un
continuo proceso de transformación, por lo tanto, pueden cambiar las
condiciones que permitieron a una empresa disponer de una ventaja
competitiva. Además, estos cambios continuos en el mercado, pueden
provocar que nuestros competidores tengan una capacidad mayor para imitar nuestra ventaja competitiva. Si se diera el caso, y esto suele ocurrir con mucha frecuencia, habríamos perdido nuestra situación de privilegio.

¿Qué es una ventaja competitiva?

La ventaja competitiva sitúa a la empresa en una posición de superioridad respecto a su competencia y esto le otorga un puesto de privilegio en su mercado.

Por este motivo, hemos de estar siempre en búsqueda de nuevas ventajas competitivas, para evitar que nuestros competidores nos superen, y perdamos nuestra posición competitiva. Es un proceso continuo en el tiempo innovar las ventajas competitivas.

Tipos de ventajas competitivas

Por tanto, existen muchas características sobre las que construir ventajas competitivas, pero todas ellas se pueden clasificar en dos grupos principales: por precio o por diferenciación. O eres diferente o eres el más barato.

En el caso de Pymes o Autónomos las ventajas competitivas siempre van a ir encaminadas a la diferenciación, ya que ser los más baratos va a terminar por arruinar el negocio. Las PYMEs y Autónomos no pueden competir con grandes empresas, ya que estás cuentan con mayor volumen de ventas.

Características principales

Así que, una empresa posee una ventaja competitiva cuando tiene una ventaja única y sostenible respecto a sus competidores, y dicha ventaja le permite obtener mejores resultados y, por tanto, tener una posición competitiva superior en el mercado.

Además, existen multitud de fuentes para generar este tipo de ventajas, como por ejemplo la ubicación de nuestra empresa, la calidad, innovaciones en los productos que fabricamos, el servicio que ofrecemos o menores costes de producción entre otras.

Es más, las empresas pueden tener ciertas ventajas sobre otras compañías, pero para que realmente una ventaja sea considerada como ventaja competitiva, deberá cumplir con los siguientes requisitos:
Resultados: mejores resultados que la competencia.
Sostenible: mantenerse durante cierto tiempo.
Difícil de imitar: las características de la ventaja competitiva no pueden ser fácilmente copiables.

Por ejemplo, la gran mayoría de las empresas mandan sus presupuestos con un formato bonito donde se especifican los servicios o productos solicitados, el precio y los requisitos. ¿Cómo podríamos diferenciarnos de la competencia?. Sí una empresa decidiera enviar el presupuesto grabado en un vídeo personalizado, ¿sería una forma de diferenciación respecto de su competencia?, está diferenciación ¿nos costaría mucho dinero?…

Ejemplo de una ventaja competitiva

A continuación os voy a contar una cosa que me pasó el otro día en un Escape Room. Se acercaba el cumpleaños de un amigo y decidí regalarle esta actividad, y por esto, me acerque al lugar. Y porque os cuento esto, porque me sorprendió gratamente que la tarjeta de regalo la metieran dentro de una caja. Pero no una típica caja donde se levanta la tapa, porque entonces no os estaría contado esta historia. La caja tenia truco, para abrirla debías mover ciertas piezas en un orden y entonces se abría. ¿Supone esto una diferenciación respecto de la competencia?, evidentemente a mi me sorprendió, ¿dirías que es una experiencia de consumo para el cliente?

Estrategias de diferenciación

Para terminar, hay varias formas de diseñar estrategias para diferenciarse, de tal modo que se va analizando paso a paso cada uno de los elementos a considerar para dejar de lado la pelea por precio y aportar un valor al cliente diferente, que esté dispuesto a pagar más por él.

Finalmente, los pasos a seguir para diseñar una estrategia de diferenciación son:

  1. Eliminar lo que no aporte valor.
  2. Reducir, lo que al cliente no le importe, ya que todo el mundo lo hace.
  3. Destacar lo que pueda hacernos crecer.
  4. Crear algo que sorprenda, emocione, que haga que el cliente recuerde la experiencia vivida.

Si te ha resultado interesante esta información y te gustaría ampliarla, rellena el formulario de la página y te haremos llegar gratis una estrategia de diferenciación paso a paso.